Quijotes vuelve en esta primavera 2013 con la mirada puesta en el futuro. Auspiciada por el Comité municipal de la UNEAC en Puerto Padre, dedica el presente número a la creación para niños y jóvenes "desde la perspectiva de artistas consagrados al difícil camino de variadas manifestaciones del arte". Frank Castell, su Director, ha reunido en estas páginas a diferentes voces y miradas: Eduard Encina y la mexicana María García Esperón, el cuento de Renael González, el estudio de Ronel González, la poesía de Reina Esperanza Cruz y Diosneldo Salazar, la trovadora Rita del Prado, el grupo de teatro guiñol Los Zahoríes. Ilustraciones de Helier Batista, reseñas de Gustavo Alonso Curbelo y Mayda Amias Martínez, la entrevista de Jorge Luis Peña Reyes y la presencia de Enrique Pérez Díaz. La literatura infantil y juvenil vive en la actualidad un boom mundial. Quijotes llega en el mejor de los momentos para presentar una selección del interesante trabajo que se lleva a cabo en una Cuba abierta al futuro.
Quijotes 1 Año 2013
Publicado por
María García Esperón
lunes, mayo 06, 2013
Quijotes vuelve en esta primavera 2013 con la mirada puesta en el futuro. Auspiciada por el Comité municipal de la UNEAC en Puerto Padre, dedica el presente número a la creación para niños y jóvenes "desde la perspectiva de artistas consagrados al difícil camino de variadas manifestaciones del arte". Frank Castell, su Director, ha reunido en estas páginas a diferentes voces y miradas: Eduard Encina y la mexicana María García Esperón, el cuento de Renael González, el estudio de Ronel González, la poesía de Reina Esperanza Cruz y Diosneldo Salazar, la trovadora Rita del Prado, el grupo de teatro guiñol Los Zahoríes. Ilustraciones de Helier Batista, reseñas de Gustavo Alonso Curbelo y Mayda Amias Martínez, la entrevista de Jorge Luis Peña Reyes y la presencia de Enrique Pérez Díaz. La literatura infantil y juvenil vive en la actualidad un boom mundial. Quijotes llega en el mejor de los momentos para presentar una selección del interesante trabajo que se lleva a cabo en una Cuba abierta al futuro.
Salmos oscuros
Publicado por
María García Esperón
domingo, mayo 05, 2013
La poesía de Castell hiere en lo íntimo y revela el cinismo de estos tiempos; la verdad naufraga y desaparece. El hombre, confiado en Dios, ironiza sobre la posteridad, sobre la Historia. Son poemas viscerales en los que "Cada dolor tiene su música".
Salmos Oscuros es el más reciente libro de Frank Castell y aparecerá próximamente bajo el sello de la Editorial Oriente.
Lección de eternidad en libro tunero
Publicado por
María García Esperón
viernes, marzo 01, 2013
Fuente: Periódico 26
Publicado el Sábado, 23 Febrero 2013 06:45
Escrito por José Alberto Velásquez (Escritor) / Foto: Norge Santiesteban Vidal
Las Tunas: Por sobre todas las cosas, poesía es un puñado de palabras que consigue atrapar el instante y convertirlo en eternidad. Tal quiere ser la premisa del cuaderno Final del día, del escritor tunero Frank Castell González, título bellamente facturado por la editorial local Sanlope, la cual, en cuanto a diseño se refiere, parece estar alcanzando una necesaria (aunque demorada) mayoría de edad.
Castell es un poeta intenso. Desde su principio, en aquellos inolvidables años 90 del pasado siglo, cuando "éramos muy pobres y felices"-frase de Hemingway que a Frank le gusta repetir-, nos acostumbró al ejercicio de una poética exacta, cotidiana y trascendentalista, vertiginosa en el concepto y de una raigambre humana que posee su referente literario más cercano en César Vallejo.
A Final del día lo articula una estrofa tradicional muy cercana a los tuneros: la décima. Sin embargo, aquí los elementos técnicos y de estilo, magistralmente manejados, no constituyen el principal atractivo. En cada una de sus casi 70 páginas, la melancolía (el mayor de los tonos poéticos, según Edgar Allan Poe) se purifica, va alejándose sucesivamente de la insana neurosis de la modernidad, para erigirse en oxígeno, afecto, sublimidad.
Encuentra un tiempo perdido en el que hay hermanos, amigos, padre; suicidas resplandecientes y sobrevivientes innobles. Los somete a la persistencia de la luz, de su luz, debemos decir, y sin proponérselo, determina un nuevo nacimiento del mundo cada día.
Martí inauguró entre nosotros el linaje de los poetas iluminados: hombres y mujeres con un talento fuera de serie, equilibrado este último por el peso de la eticidad. Son únicos y aunque lo saben, jamás se dejan morder por la arrogancia, sus cuerpos nunca van a dibujar una sombra dudosa. Quienes conocemos a Castell estamos seguros de que pertenece a tal estirpe.
Al aproximarnos a las páginas de su hermoso poemario descubriremos muchas verdades: con la muerte no termina todo; antes que nuestro día se acabe, la esperanza habrá fabricado un puente, un gran puente, en el que el amor nos lleva de la mano hacia una isla de permanencia. Eso es poesía: palabra, gesto, inmortalidad. Eso seremos si nos adentramos en ella.
Las Tunas: Por sobre todas las cosas, poesía es un puñado de palabras que consigue atrapar el instante y convertirlo en eternidad. Tal quiere ser la premisa del cuaderno Final del día, del escritor tunero Frank Castell González, título bellamente facturado por la editorial local Sanlope, la cual, en cuanto a diseño se refiere, parece estar alcanzando una necesaria (aunque demorada) mayoría de edad.
Castell es un poeta intenso. Desde su principio, en aquellos inolvidables años 90 del pasado siglo, cuando "éramos muy pobres y felices"-frase de Hemingway que a Frank le gusta repetir-, nos acostumbró al ejercicio de una poética exacta, cotidiana y trascendentalista, vertiginosa en el concepto y de una raigambre humana que posee su referente literario más cercano en César Vallejo.
A Final del día lo articula una estrofa tradicional muy cercana a los tuneros: la décima. Sin embargo, aquí los elementos técnicos y de estilo, magistralmente manejados, no constituyen el principal atractivo. En cada una de sus casi 70 páginas, la melancolía (el mayor de los tonos poéticos, según Edgar Allan Poe) se purifica, va alejándose sucesivamente de la insana neurosis de la modernidad, para erigirse en oxígeno, afecto, sublimidad.
Encuentra un tiempo perdido en el que hay hermanos, amigos, padre; suicidas resplandecientes y sobrevivientes innobles. Los somete a la persistencia de la luz, de su luz, debemos decir, y sin proponérselo, determina un nuevo nacimiento del mundo cada día.
Martí inauguró entre nosotros el linaje de los poetas iluminados: hombres y mujeres con un talento fuera de serie, equilibrado este último por el peso de la eticidad. Son únicos y aunque lo saben, jamás se dejan morder por la arrogancia, sus cuerpos nunca van a dibujar una sombra dudosa. Quienes conocemos a Castell estamos seguros de que pertenece a tal estirpe.
Al aproximarnos a las páginas de su hermoso poemario descubriremos muchas verdades: con la muerte no termina todo; antes que nuestro día se acabe, la esperanza habrá fabricado un puente, un gran puente, en el que el amor nos lleva de la mano hacia una isla de permanencia. Eso es poesía: palabra, gesto, inmortalidad. Eso seremos si nos adentramos en ella.
Poemas de Frank Castell en La letra del escriba
Publicado por
María García Esperón
jueves, enero 03, 2013
En el número 106 de la revista La letra del escriba, se han publicado varios poemas de Frank Castell, entre ellos,
Verdades de la vida náufraga:
Cada sueño tiene algo de Fénix.
Renace para abrir heridas
o silogismos
o zonas muertas.
Cada verdad tiene su precio,
su viaje sin milagros.
Cada dolor tiene su música.
Frank Castell
La letra del escriba
Final del día, el nuevo libro de Frank Castell
Publicado por
María García Esperón
domingo, noviembre 11, 2012
El poeta cubano Frank Castell ha publicado un nuevo libro en la Editorial Sanlope de Las Tunas, Cuba.
A decir de Tony Borrego, se trata de un "libro revelador, de oficio valioso que aporta en acabado palpable, mesurado y escrito en décimas". En él homenajea a varias figuras de la poesía cubana y universal y como primicia, el poeta nos ofrece para estos espacios de la red su estremecedor Desde la calle fría, dedicado a Miguel Hernández, a partir del cual se siente a golpes certeros de belleza que la Eternidad acontece en la Poesía.
DESDE LA CALLE FRÍA
Miguel Hernández
Vuelves, Miguel, a la vida
sin importarte que el miedo
es un animal tan ciego
como el dolor que respiras.
Nadie comprende la risa
del golpe, la tos y el hambre.
El mundo no pudo darte
una verdad menos triste.
Y fue tu canto imposible
en la voz del caminante.
España, Lorca, el vacío,
una mudez, un disparo,
la tierra y el desamparo,
sangre del eterno río.
España, espejo sombrío
que te arrancó la quimera,
la madre, el hijo, la espera,
muertes de un morir profundo,
la eternidad de un segundo
lanzada sobre la hoguera.
¿Quién responde la pregunta
mortal de un pájaro herido
cuando se pierde el camino
y la muerte se desnuda?
¿Quién apuesta, quién augura
otro país, otro acierto
otra verdad, otro cielo
sin importarle el naufragio,
o el signo de algún humano
corazón desde el silencio?
Nunca apagaste la voz,
niño yuntero sin tierra
para enfrentar a la guerra
que te hizo ausente y feroz.
Nunca olvidaste que Dios
estuvo bajo tu piel,
que la verdad siempre es fiel
y la vida incierta y corta.
Tú vives, ya nada importa.
Eres eterno, Miguel.
(C) Frank Castell
"Final del día".
Editorial Sanlope. Las Tunas, Cuba, 2012
Voz: María García Esperón
Música: Chris Spheeris
2012
Escribir para el futuro: Frank Castell
Publicado por
María García Esperón
lunes, septiembre 24, 2012
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| Frank Castel |
Fuente: Radio Libertad
Frank Castell Escribir Para El Futuro
Corazón de barco. Grupo Kereya
Publicado por
María García Esperón
martes, agosto 21, 2012
Corazón de barco
Frank Castell
Musicalizado por el Grupo Kereya de Puerto Padre, Cuba
Los barcos se marchan
nos queda saborear
y abandonar por siempre
ese minuto.
Hijo no te vayas
quédate a soñar
quizá nadie te espere
tras el muro
Sueña y espera
utiliza esa libertad
Sueña y espera
Los barcos se marchan
se nos muere otra mitad
los ancianos callan de fracaso
frágil el oficio
de crecer mirando el mar
cuando al corazón le falta espacio
Sueña y espera
utiliza esa libertad.
Sueña y espera.
Unos dicen patria
otros dicen libertad
y ojalá el camino encuentre Roma
y aunque en esta orilla
los intentos duelen más
Dios nos da sus barcos
y el mar las olas.
(C) Frank Castell
(C) Grupo Kereya
2012
Malecón
Publicado por
María García Esperón
jueves, julio 12, 2012
MALECÓN
A la orilla del mar sentado y ciego
El infinito azar los hilos mueve.
Raúl Hernández Novás
Los barcos son ciudades que se marchan.
Mirarlos es saborear
el sueño de partir
y abandonar por siempre este minuto.
Todos se han reunido como espectadores
de una película vacía.
Han llorado el aire,
el verde anclado en sus costumbres.
"No vayas hijo,
deja el azul para las aves".
Pero mamá ignoró las estampidas
y no era yo el muchacho
en busca de suerte,
esa medalla apenas distinguible.
Tampoco el pescador
o el poeta vencido por un batir de alas,
ni el jardinero con su voz ausente.
Los elegidos reían desde sus rones importados,
y las puertas simulaban
un país virtual
de refrescos amargos como la ley.
¿Y Dios?
Dios era el barco,
Dios se alejaba
llevándose la duda y la razón
para dejarnos huérfanos.
Los barcos ya no están y es una lástima
que el malecón enferme de tanta soledad.
(C) Frank Castell
Corazón de barco
Voz: María García Esperón
Música: L. Einaudi
2012
Frank Castell y María Liliana Celorrio en la tertulia Aire de Luz en La Habana
Publicado por
María García Esperón
viernes, junio 29, 2012
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| Frank Castell con Basilia Papastamatíu en la Librería Fayad Jamís en La Habana Foto: Cuba Literaria |
Fuente: Cubaliteraria
Las Tunas, cerca del mundo y cerca de Aire de Luz
Yohamna Depestre Corcho, 13 de junio de 2012
Aire de Luz, tertulia que sesiona los primeros jueves de cada mes en la librería Fayad Jamís, se hizo eco de la mejor poesía tunera representada por María Liliana Celorrio y Frank Castell.
Antes de comenzar el recital, María Liliana obsequió la plaquette «Rayuela» a Basilia Papastamatíu; impreso que recoge el poema galardonado años atrás por la conductora del espacio, y que sirviera de motivo para ambas conocerse.
Basilia Papastamatíu valoró la lírica de esta joven creadora como:
«En la poesía de María Liliana Celorrio, que conocimos después de haber leído con entusiasmo su narrativa, encontramos al igual que en esta, una irrupción libre y desenfadada de la realidad. Y cuando digo realidad, en su caso, se trata primero ante todo, de la propia realidad de la autora, comenzando por su propio yo, su propia corporeidad, como materia y como sensibilidad […] Y su escritura se vale para ello, al mismo tiempo, tanto de formas versales clásicas como de las formas más coloquiales y duras del lenguaje oral. Porque la poesía todo lo legitima cuando es buena».
Para iniciar su lectura la poeta escogió: «Elogios de las palabras», «Musgo verde» y un texto dedicado a su hijo «Carrusel de la casa».
Al referirse a la poética del segundo invitado Basilia expresó:
«En los poemas de Frank Castell siempre me ha llamado la atención ese sentimiento de desarraigo existencial que denotan, como un sentimiento permanente de no pertenencia, o, mejor dicho, de no permanencia en un solo lugar; es decir de estar sin estar o poder estar, o deseando al mismo tiempo volar, navegar, traspasar, trascender espacios, incluso la atracción del salto al vacío, o sea el salto a la nada: se trata de una pasión por la lejanía, lo desconocido, […] pero, al mismo tiempo, se advierte el desgano del desarraigo, el amor por lo que se tiene y se deja; quedaría atrás lo más entrañable, surgiría el padecimiento de la necesidad del regreso, la angustia de la pérdida definitiva, que se parece tanto a la eternidad de la muerte, a la desaparición absoluta. Y todo esto lo comunica el autor, en un lenguaje pulcro, elegante, que no excluye citas de escritores afines, de historias reales o mitológicas que le son tan caras como su propia vida».
Castell eligió, para su lectura: «La nube en los bolsillos», «Heredia y yo», «Mirar al vacío», «Esperando a los bárbaros» y «La suerte y el olvido».
En la segunda parte del recital, la Celorrio dio lectura a un excelente poema: «Del amante». Los versos se destacaron mucho más por la apasionada declamación. Luego siguieron los textos «Patria» y «Tengan piedad de los poetas».
Por su parte, su coterráneo, no quedó mal parado por su modo de declamar; con soltura, e igual apasionamiento, recitó: «Final del día», «Lejos de Dios», «Tardes paralelas» y «La fe».
Además de hacer al público partícipe de sus composiciones, los dos poetas revelaron interioridades del mundo imaginario y real del que se nutren. María Liliana confesó cómo era gobernada por la poesía y su reacción cuando la musa le susurraba al oído. Ya al final, el también novelista y guionista de teatro dijo no perdornarle a un escritor el que no afrontara su tiempo, lo increpara, y no fuese identificado a través de sus libros con una voz propia.
Fotografías, postales y un país
Publicado por
María García Esperón
jueves, enero 12, 2012
Navegantes de lejanas tierras
,¿quién ha dicho que mi patria es solamente el milagro?
¿Quién asegura el otro sueño,
la razón más pura que me guía?
Las tardes reconfortan
cuando deambulo
y nadie me pregunta por el porvenir.
Ustedes no entienden,
nunca entienden
porque han salido a buscar el aire limpio
de un país minúsculo.
Qué les importa el parque donde no existe Dios,
solo un mendigo debajo del almendro.
Tampoco entienden los poemas
o las imágenes
que sus cámaras desnudan.
Qué pueden saber de este país,
paraíso de una foto vacía y eterna.
(C) Frank Castell
Lejos de Dios
Filosofía del invisible
Publicado por
María García Esperón
domingo, diciembre 11, 2011
Si yo pudiera convencerme
de que al final todo es en vano
no escribiría sobre la conciencia de los poderosos.
Ellos no me conocen, y si me conocieran
no entenderían mis palabras.
El curso de la historia es inviolable
y el poeta es el ser más invisible.
Si yo pudiera convencerme de la realidad
no me jugara a diario la vida escribiendo.
(C) Frank Castell
Voz: María García Esperón
Música: Chris Spheeris
MMXI
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